Si hay algo imprescindible en Río de Janeiro es visitar el Cristo Redentor. Ya no por el monumento en sí, sino porque tiene una de las vistas de la ciudad más bonitas que existen. En este artículo te doy varias opciones para subir hasta el Corcovado y te cuento las ventajas y desventajas de cada una.

El Cristo Redentor es una gigantesca estatua de piedra jabón que tiene 38 metros de alto y se sitúa sobre uno de los cerros que componen el paisaje de Río de Janeiro, el cerro Corcovado, a setecientos metros de altura. La estatua se inauguró en 1931.
El Corcovado, a su vez, se encuentra en el Parque Nacional de Tijuca, una de las mayores selvas urbanas del mundo.
Además de ser el monumento más famoso de Brasil, es una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno y, en mi opinión, desde sus pies se obtiene uno de los paisajes urbanos más bonitos que existen. Si visitas Río, tienes que subir al Cristo.

Recuerda leer también mis otros artículos sobre Río de Janeiro:
- Cómo moverse por Río de Janeiro
- Dónde alojarse en Río de Janeiro
- Visitar el Real Gabinete Portugués de Lectura
- Visitar el Centro Histórico
- Visitar el barrio de Santa Teresa
- Visitar la Pedra do Telégrafo

Consideraciones a tener en cuenta
Antes de contarte cómo subir, te dejo un par de datos que debes tener en cuenta para visitar el Cristo de Río de Janeiro:
- Para subir al Cristo Redentor y disfrutar de la visita es imprescindible que esté despejado y las nubes no oculten el paisaje. Si no, el chasco que te puedes llevar es grande. Intenta subir en un día de sol o tras un chaparrón que despeje las nubes.
- Para escoger el método de subida te aconsejo que tengas en cuenta cuántos días vas a estar en Río de Janeiro, ya que tal vez te compense escoger una excursión que te lleve a varios sitios y así ahorrar tiempo.
- En lo posible, intenta evitar los fines de semana y temporadas altas de turistas para poder disfrutar mejor arriba. Puedes consultar mi artículo sobre la mejor época para viajar a Brasil.
- Debido a la gran demanda, en temporada alta es mejor adquirir los billetes con antelación.

Subir al Cristo Redentor a pie
No es algo que yo aconseje, pero que sepas que se puede hacer. El inicio de la ruta se encuentra en el Parque Lage, a los pies del cerro Corcovado y ya parte del Parque Nacional de Tijuca. El propio parque es precioso, así que puedes visitarlo aunque no vayas a subir al Cristo Redentor a pie.
No es una ruta recomendada para menores de 10 años ni para personas que no están acostumbradas a hacer trekking, ya que exige una buena condición física y tiene una duración aproximada de cuatro horas, con grandes pendientes.

Para hacer la ruta es necesario registrarse en la garita del parque, al inicio del sendero, y hay que comenzar antes de las 15h para que te dejen subir. Hasta hace poco solo se podía subir hasta el Centro de Visitantes, aunque desde diciembre de 2024 la ruta sigue hasta lo alto del cerro.
Toda la ruta desde Lage hasta el Alto Corcovado es gratuita, aunque para acceder al Cristo Redentor tendrás que pagar igualmente al llegar arriba, en la taquilla del Tren del Corcovado.

Si tienes tiempo y te apetece pegarte la caminata y, además, pasar por el Parque Nacional de Tijuca con unas vistas increíbles, esta sería una opción para ello. Puedes consultar la información actualizada de la ruta en la web del Parque Nacional.
Si solo quieres hacer el trayecto de subida y no quieres tener que bajar andando de nuevo, puedes comprar un billete para el Tren del Corcovado para volver a la ciudad.
Subir en furgoneta
La primera vez que visité Río de Janeiro, allá por el 2012, poco antes de llegar a la estatua del Cristo Redentor había unas ruinas de un antiguo hotel, el Hotel das Paineiras; inaugurado por Pedro II en el año 1884 y relacionado con la creación del ferrocarril que subía al Corcovado. Cuando yo pasé por allí, eran solo unas ruinas en medio de la selva.

En 2016 se reconvirtió por completo y se transformó en un Centro de Visitantes con servicios de atención al turista, que cuenta también con un servicio de furgonetas que desplazan a los visitantes desde la ciudad hasta el Corcovado y desde el Centro de Visitantes hasta el Cristo.
En la ciudad, los dos puntos de recogida son los siguientes:
- Largo do Machado (frente a la Iglesia Matriz)
- Copacabana (Praça do Lido)
Puedes adquirir la entrada directamente en su página web y elegir durante la compra en qué punto vas a subirte a la furgoneta. La entrada al Cristo ya está incluida en el precio.

Si no quieres subir desde la ciudad y prefieres tomar la furgoneta directamente en el centro de visitantes, también es posible. Tendrás que llegar hasta allí en taxi, Uber, o similar, ya que allá arriba no hay aparcamiento. Desde allí, puedes subir en la furgoneta hasta el Alto Corcovado.
Subir al Cristo redentor en tren
Es el paseo turístico más antiguo de la ciudad y uno de los grandes clásicos de Río de Janeiro. De hecho, la Estrada de Ferro do Corcovado existía antes de que se colocase la estatua en lo alto, ya que fue inaugurada en 1884. Es más: las piezas de la estatua se subieron en el propio tren. Aunque al principio era un tren de vapor, actualmente es un tren eléctrico moderno.

El tren sale de la ciudad en la estación Cosme Velho (Rua Cosme Velho, 513) y atraviesa el Parque Nacional de Tijuca hasta llegar al punto más alto del Corcovado, donde se encuentra el Cristo Redentor.
El precio incluye el viaje de ida y vuelta, así como el acceso al propio Cristo. El plus de este viaje es precisamente el camino por el que pasa, subiendo montaña arriba entre la vegetación de la selva. Puedes adquirir la entrada con antelación en la página web del Tren del Corcovado.
La verdad es que yo tengo pendiente subir al Cristo en tren, ya que me parece un paseo muy bonito y, ahora que he visitado varias veces la ciudad, creo que ya me toca.

Subir al Cristo Redentor con una excursión
Si no tienes mucho tiempo en Río de Janeiro, puedes subir con una excursión como esta que te lleve a varios sitios, entre ellos el Cristo Redentor. Es lo que hice yo la primera vez que estuve en Río y es lo que recomendé a mis padres también en su visita a la ciudad, para poder dedicar más tiempo a otras cosas. Estas excursiones suelen hacer la ruta clásica por Río, que incluye también la visita al Pan de Azúcar o la Catedral Metropolitana.

Esta es, en mi opinión, la solución ideal si no tienes mucho tiempo, ya que no tienes que preocuparte por la logística del transporte y te permite aprovechar al máximo el día. Así puedes ver en un día lo imprescindible y dedicar los siguientes a visitar sitios como el centro histórico de Río de Janeiro, las playas más famosas o el barrio de Santa Teresa.
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He realizado el tour por Río de Janeiro y me ha parecido una forma estupenda de visitar varias zonas de la ciudad sin preocupación y aprovechando el tiempo.
Sí, hacer un tour es una forma rápida de moverse por Río de Janeiro si no tienes mucho tiempo en la ciudad.